Empecé a practicar Yoga siendo adolescente. Buscaba calmar la mente y profundizar en mi misma. Encontré, además, un camino de evolución y realización personal.

A lo largo de estos 30 años he podido constatar que el Yoga siempre mejora tu estado, sea cual sea. Armoniza y libera.

A raíz de un cáncer diagnosticado a una persona cercana, me pregunté si había evidencia clínica de los beneficios del Yoga en personas en tratamiento oncológico. Descubrí que en la década de los 80 se habían iniciado los estudios en el ámbito terapéutico, que en los últimos 10 años se habían triplicado y que actualmente centros hospitalarios de referencia internacional como Memorial Sloan Kettering Cancer Center, MD Anderson, Cleveland Clinic o Mayo Clinic, y algunos sistemas sanitarios como el británico (NHS) incluyen esta practica milenaria en sus programas de medicina integrativa. 

Sin embargo, a pesar de esta evidencia, numerosos pacientes oncológicos o con diferentes enfermedades crónicas siguen sin beneficiarse de sus bondades, o bien porqué las desconocen, o bien porqué los efectos del tratamiento o la condición de salud dificultan el seguimiento de clases abiertas al público general.

En mi deseo por acercar ésta practica a quienes tanto puede beneficiar amplié mi formación en centros referentes como  el Memorial Sloan Kettering Cancer Center y empecé a dar clases en Oncolliga, la Fundación Catalana para la Ayuda Oncológica. A partir de aquí siguieron más entidades vinculadas al mundo de la salud.

Durante todo este tiempo he compartido el Yoga con muchísimas personas con cáncer y enfermedades crónicas, pudiendo constatar por qué hospitales pioneros en investigación utilizan esta antigua práctica como una terapia complementaria (que no es lo mismo que alternativa) para mejorar la salud de sus pacientes. Desde entonces, difundirlo y compartirlo forma parte de mi compromiso personal.

Es importante resaltar que el yoga no substituye en ningún caso el tratamiento médico, al contrario, lo que hace es complementarlo con el fin de mejorar la salud y el bienestar del paciente.